8 de Martxoa de 2010
CELEBRADO EL CURSO DE CELEBRACIONES LITURGICAS CON NIÑOS Y NIÑAS
Con las asistencia de 75 catequistas de toda la Diócesis se ha celebrado en dos sábados consecutivos
Los sábados 27 de Febrero y 6 de Marzo, durante toda la mañana, nos reunimos, dentro del plan de formación de catequistas, una media de 75 personas, agentes y responsables de la pastoral catequética, para trabajar este tema de la celebración litúrgica con niños y niñas. Nos acompañó Josean Ortiz, sacerdote claretiano, especializado en pastoral catequética.
Fueron diversos los puntos los que se nos fue presentando para que nuestras celebraciones sean espacios de acogida, cercanos a la realidad de los chavales, con un lenguaje accesible y buscando siempre la incorporación de los más pequeños a la vida y a la celebración de la comunidad cristiana.
Entre ellos destacamos:
- La necesidad de trabajar una pedagogía celebrativa basada en la pedagogía bíblica. Partiendo siempre de la realidad que los niños están viviendo, de la evolución de su sentimiento religioso y del respeto a los ritmos y tiempos que los niños y niñas van marcando en su despertar a la fe y en su acercamiento a la vida de la comunidad cristiana.
- El tema del lenguaje celebrativo, la utilización de símbolos que los más pequeños puedan captar y la necesidad de despertar el sentimiento de admiración en los más pequeños son claves también para esa acogida vivencial del misterio y para la incorporación a la experiencia celebrativa con la comunidad creyente.
- Otro punto a destacar fue la necesidad de potenciar la narración en la escucha de la Palabra, como vehículo inmejorable para ayudar a entrar al niño en el mensaje, desde su propia experiencia y vivencia de la realidad que está viviendo.
- Estuvimos trabajando también es esquema y preparación de una celebración litúrgica con niños: la labor conjunta del equipo de catequistas, el lenguaje de la Palabra y los símbolos a utilizar, la participación dialogada con los más pequeños, la importancia de presencia y participación también de los adultos dentro de la celebración, y la evaluación posterior del momento celebrativo.
- Abordamos también, de forma extensa, la experiencia del oratorio para los más pequeños, como actividad que ayuda a potenciar el acercamiento a los símbolos, el conocimiento de la Palabra, la educación en el silencio y la expresión de la oración vocal.
Toda la charla, sin duda, buscaba ayudarnos a descubrir el valor catequético de la narración de la propia experiencia creyente por parte del catequista, la necesidad de celebrar, respetando siempre los ritmos evolutivos del niño, en ambiente comunitario y festivo y la importancia de hacer experiencia de vida todo lo conocido, lo orado y lo celebrado.