Crónica del encuentro “La familia hoy: árbol de solidaridad”

Crónica del encuentro “La familia hoy: árbol de solidaridad”

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Laicado Diocesano

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Alrededor de cien personas adultas y 20 niños y niñas participaron el sábado 11 de marzo en el encuentro “La Familia hoy: árbol de solidaridad”, organizado por el Servicio diocesano del Laicado en colaboración con la Delegación diocesana de Pastoral Familiar.

Familia hoy, árbol de solidaridad
La acogida se realizó a las diez de la mañana en el Aula Magna. Tras pasar por el photocall, los asistentes ocuparon sus lugares y se comenzó con una oración. A continuación, la delegada del Laicado, Pilar Chasco, enmarcó el encuentro dentro de la concepción amplia de familia, preocupada por el crecimiento no sólo del núcleo familiar y de sus miembros, sino en un sentido amplio, como parte y núcleo de una sociedad que como cristianos también concebimos como familia y que, por tanto, también estamos llamados a hacer crecer en humanidad y justicia. También gracias a las nuevas tecnologías el Obispo, Juan Carlos Elizalde, quiso enviar un saludo y su ánimo a los participantes, ya que ese día asistía a la ordenación episcopal del nuevo Obispo de Burgo de Osma (Soria), en la misma provincia eclesiástica que nuestra diócesis de Vitoria.

El primero momento fue la ponencia del sociólogo Javier Elzo, titulada “Familia y familias en la transmisión de valores”. En primer lugar ofreció una serie de datos que sirven para comprender el estado actual de la realidad de las familias, y sirvió para constatar varios hechos: Muchísimas personas viven solas; cada vez los núcleos familiares están formados por un menor número de personas; ha aumentado mucho el número de parejas sin hijos. En 2011, respecto a 2001, las parejas de hecho habían aumentado un 195% y las familias reconstituidas habían aumentado un 110,8% .

Para Elzo “lo esencial y lo que define a una familia es la unión intergeneracional (de dos o más generaciones) en la que la generación adulta asume la responsabilidad de educar a miembro miembros de la generación menor con los que conviven de forma estable y duradera, hasta su emancipación. Lo secundario esta modalidad formal de la pareja adulta. Con secundario no decimos que sea intrascendente sino, justamente lo que hemos dicho, secundario”.

Dentro de las familias, estableció cuatro tipos. El 1, la familia tradicional, basada en la “potestas”. El 2, las familias conflictivas. El 3, la nominal, con una existencia pacífica pero poca comunicación. sin unos valores propios, salvo los contagiados por el ambiente. El tipo 4, las familias adaptativas, que quieren construir y educar a sus hijos en valores, pero que no guardan los cánones tradicionales. El tipo 1 y el tipo 4 son los capaces de transmitir valores; tipos que, entre sí, son bastante diferentes.

También explicó el ponente que el modelo patriarcal de raíz romano-católica está desapareciendo. Pero que, por otra parte, el modelo de matriz nórdico-protestante, mal copiado en España, ha devaluado la familia y entronizado la pareja, y cada miembro de la pareja, en su individualidad. “La “potestas” pierde su razón de ser y la”autoritas” tiene dificultades para instaurarse. El educando tiene que ver al adulto como alguien con autoridad, no sólo con poder. La autoridad de quien le quiere como es, y le enseña porque le quiere aunque a veces tenga que decir no”, explicó.

En esta situación, continuó Elzo, nunca el futuro de la identidad de las personas ha estado tan abierto como hora. Tan abierto y tan difícil.

Desde hace 40 años el término “influencia” tiene muy mala prensa. Influenciar ¿no es, acaso, coartar la libertad, la propia identidad si se trata de menores? pero un padre, una madre, un enseñante, que rechacen querer influir no serían en absoluto “liberales” o “tolerantes”, sencillamente habrían abdicado de su labor de educar. Hemos pasado de la prepotencia en la transmisión de valores a la impotencia, por pensar que no somos capaces de transmitirlos: pero si no lo hacemos nosotros, lo harán otros (la calle, los amigos… la mayoría). Y aquí nos sometemos a la tiranía de la mayoría y como explicaba Tocqueville la sumisión al imperio de la mayoría es más tiránica que a la de cualquier tirano, porque es mucho más difícil para un particular pensar contra el conjunto de sus conciudadanos que oponerse a un poder establecido. Así la sociedad democrática deviene rápidamente gregaria y democrática deviene rápidamente gregaria y las personas en lugar de liberase se someten.

También en su análisis Elzo hizo una referencia al nuevo marco de socialización generado con la aparición de Internet:

No creo que sea descabellado decir que una labor clave para los educadores, padres y profesores de nuestro tiempo, sea la de enseñar a “leer” internet, el libro por excelencia del siglo XXI. El antropólogo francés Marc Auge dice que para el que sabe, y el que sabe buscar, Internet es una mina, pero que para los demás, es una trampa.

Tras la ponencia, los asistentes participaron en diversos talleres, sobre educación, salud, interculturalidad y migraciones, mayores, conciliación y roles en la familia, jóvenes, derechos sociales, crisis y vivir y comunicar la fe en la familia. Las reflexiones que se compartieron en esos talleres se pusieron en común en una dinámica sencilla, en las que se fueron añadiendo hojas a unos árboles de madera. En este momento también participaron los más pequeños, que tras pasar la mañana entre juegos y talleres también tuvieron tiempo para fabricar sus propios árboles, que añadieron al conjunto para formar un gran bosque. El encuentro finalizó alrededor de las 2 del mediodía con un compartir informal alrededor de un picoteo.

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