Ser presencia del amor de Cristo y de su Iglesia entre las personas mayores

Ser presencia del amor de Cristo y de su Iglesia entre las personas mayores

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Tercera Edad

Ser presencia del amor de Cristo y de su Iglesia entre las personas mayores. Acompañándoles fraternalmente a ellos, sus familias y, en su caso, las personas que les puedan atender. Más información sobre la Delegación en obispadovitoria.org.

¿Dónde se encuentra el origen de la delegación y cuáles son las necesidades pastorales a las que trata de dar respuesta?

Gracias a la intuición pastoral del que fue nuestro Obispo, D. José M.ª Larrauri, la Diócesis de Vitoria cuenta, desde 1982, con una Delegación pastoral, específica, para los Mayores, siendo pionera respecto del resto de diócesis de nuestro entorno.

Delegación de Pastoral de la Tercera EdadSu instauración respondió a varias necesidades pastorales. En primer lugar, la de estudiar la nueva situación del grupo humano ubicado en lo que ya por entonces se denominaba “Tercera” y “Cuarta Edad”. Y, en segundo lugar, para tratar de encontrar las respuestas a esas nuevas realidades existentes y a las que fueran apareciendo. Básicamente, esas dos necesidades continúan siendo relevantes hoy día, dado el incremento de personas mayores y su enorme relevancia en la vida cotidiana de la Iglesia (a nivel de toda España, y según el último Informe FOESSA, el 75% de los feligreses habituales de nuestras parroquias superan los 65 años de edad).

¿Qué misión tiene la Delegación de pastoral para la tercera edad y qué objetivos persigue?

Ser presencia del amor de Cristo y de su Iglesia entre las personas mayores. Acompañándoles fraternalmente a ellos, sus familias y, en su caso, las personas que les puedan atender. El objetivo general es animar y acompañar a las personas mayores para que, ofreciendo su experiencia de vida y su testimonio creyente, sigan participando en la misión evangelizadora de la Iglesia.

Objetivos específicos

  • Respecto de organismos públicos y diocesanos:
    • Sensibilizar a nuestra sociedad y a nuestra Iglesia diocesana sobre la importancia de la atención a las personas mayores.
    • Apostar por dar un trato que no quede en el esquema de centro lúdico-asistencial; sino aceptando al mayor como una persona con dilatada experiencia de vida y con una fe adulta, que desea seguir aportando a la Iglesia y a la sociedad.
    • Promover la existencia en las parroquias, de grupos específicos de mayores.
    • Vigilar el cumplimiento de las leyes y la protección necesaria respecto de personas ancianas con merma de sus capacidades intelectuales, sensoriales o motrices.
  • Respecto de los mismos mayores:
    • Sensibilizar a los mayores sobre su papel activo en esta etapa de la vida.
    • Profundizar en la fe personal, adulta y comprometida en la sociedad en que vivimos. Convirtiéndose en evangelizadores activos.
    • Suscitarles la inquietud por participar, activamente, en los órganos consultivos y decisorios de nuestras parroquias y organismos diocesanos.
    • Orientar su participación en proyectos concretos de Pastoral de la Salud, Cáritas, Inmigración, Tercer Mundo, Pastoral del Laicado, etc.
    • Avivar su inquietud por aquellos temas más urgentes de la problemática social actual, cercanía a situaciones socio-familiares peculiares, acompañamiento a otros mayores necesitados.
    • Opción preferencial por manifestar un espíritu de Iglesia-levadura.

¿Cuál es la relación que mantiene la pastoral de mayores con otras instituciones diocesanas?

Es significativa la relación que nos une a Cáritas de Mayores. Desde hace quince años venimos trabajando en diversos objetivos comunes. Recientemente culminó un trabajo sobre cómo afrontar pastoralmente las situaciones personales que acontecen por la pérdida de seres queridos (“Pastoral del Duelo”). Hace dos cursos trabajamos sobre el Año de la Misericordia y en este mismo que estamos finalizando hemos abordado el importante tema de la Responsabilidad ética en el trato a los ancianos.

¿Qué otros datos importantes habría que mencionar en referencia al trabajo pastoral de la delegación?

En primer lugar estarían los Centros de Mayores promovidos por parroquias: uno en la Parroquia de San Mateo y otro en la de San Pedro. Aunque no funcione exactamente como club abierto diariamente, la Parroquia de la Santa María de Los Ángeles, mantiene también un Club de Tercera Edad, destacable por su continuidad y diversidad de actividades.

Un número importante de parroquias, tanto de la ciudad como de los pueblos grandes de la Diócesis, mantienen activos grupos de mayores, con diversas y variadas realidades en cuanto a su funcionamiento. Cabría destacar que el grupo que, engloba a la mayor cantidad de personas mayores en nuestra Diócesis es Cáritas, a través de su departamento especializado de mayores gestionado arciprestalmente por las trabajadoras sociales.

Y como no, el Movimiento de Vida Ascendente es, en nuestra Diócesis y en toda la Iglesia, el único específico de Mayores. Alentado por sus opciones específicas de Espiritualidad, Amistad y Apostolado que pretende ser lugar de acogida fraterna de quienes lo forman y evangelizar allá donde le sea posible.

Es importante la novedad de la creación de una Vicaría pro Senior, instaurada recientemente por decisión de nuestro actual Obispo, D. Juan Carlos Elizalde, y dedicada a la atención específica de los presbíteros mayores.

Mención especial tendrían también casi todas las órdenes y congregaciones religiosas de nuestra Diócesis, por atender a sus ancianos mayores necesitados de atención especial.

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